Get Adobe Flash player
¿l@c@?….. loco ¿loco por qué?

El tiempo si importa

                    familia-70px     

Para ser verdaderamente honestos voy a partir diciendo que: “Creo muy difícil tarea que nos tocó al criar y ver crecer a nuestros hijos” (Si no te sorprende es porque estamos alineados). También Muchas veces se dice por ahí que “Nadie nos enseño a ser padres” y que “con los errores se aprende”, pero bueno la idea es aprender…


Quiero contarte algo que me pasó: Hace un tiempo vi como nuestra pequeña niña tan amorosa y sonriente empezó a tener ciertas conductas que no eran muy propias de ella y empezó a contestar constantemente de mala manera, ignoraba las instrucciones que se le daban. Sin lugar a dudas siempre ha sido de un temperamento firme, pero sobre todo ese último tiempo parecía que quería pasar los límites establecidos. Ver sus ojitos con las cejas arrugadas constantemente, mirando entre cejas, peleando con su hermano menor por lo más mínimo desde un lápiz hasta quien abraza al papá o la mamá. Frases como “Nunca me abrazas”, “Nunca me das besos” empezaron a salir de su pequeña boca, pero no eran ciertas del todo. En nuestra familia somos muy de piel.
Por otra parte trabajamos los dos padres, aunque priorizamos que Alejandra (mi esposa) pase más tiempo con los niños por eso idealmente debería trabajar sólo medio día, pero en algunas ocasiones las jornadas laborales se extienden. Además a esto se sumaba que ya no era la única regalona, ya no era la única princesa, no era el único centro de atención familiar (hace 2 años que tiene un hermanito). Analizando estas situaciones, entre otras, me he dado cuenta que lo que ella estaba reclamando era TIEMPO. Ella estaba exigiendo de alguna manera SU TIEMPO. Parte de esto lo entendí en cuanto leí las primeras hojas del libro “Los cinco lenguajes del amor de los niños” Es así como hice una pequeña prueba, después de una gran batalla campal de esas que sólo se dan cuando tienes un hijo de carácter firme, entendí que mucha de la culpa de todo esto era mía. Decidí tener una tarde padre e hija, los dos solos, sin nadie que nos interrumpiera. Caminamos tomados de las manos por el parque, jugamos en los columpios, cortamos flores, nos besábamos y acariciábamos cada vez que podíamos, corrimos varias carreras y hasta fuimos a ver una película solitos, me di cuenta muy rápidamente que esa niña con la que hace un par de horas discutía incansablemente, desaparecía por completo. Se transformó en una niña extremadamente dulce, me quería contar sus cosas, lo que le pasaba en el jardín, quienes eran sus amigas y amigos, como hizo sus tareas, como la felicitaban las tías por lo inteligente que era. No era un milagro, era sólo el resultado de pasar tiempo a solas con mi hija, el tiempo que ella estaba pidiendo de manera desesperada y que no lo podía expresar con sus palabritas. Llegamos a la casa y ella seguía siendo todo amor con todo el mundo, cuidaba a su hermanito, le ofrecía ayuda a su mamá, me decía “mi amor” a cada momento, nos seguimos abrazando por bastante tiempo mientras nos preparábamos para dormir.
Sin lugar a dudas hay muchos factores y cosas que seguir aprendiendo (todos estamos en eso), pero lo que si me queda claro es que el tiempo es fundamental para que los niños se sientan queridos, para que los niños se sientan importantes para sus padres, para su familia, pasar tiempo con ellos les da dignidad de pequeñas personitas, insisto es un trabajo que hay que seguir haciendo.
Para seguir con nuestro trabajo de entender a nuestros niños te recomiendo leer 2 libros cristianos que han pasado por nuestras manos y que nos han servido y servirán muchísimo en nuestra dura pero (ahora también agrego) hermosa tarea, que Dios mejor que nadie nos puede guiar a llevar a buen término:
“Los cinco lenguajes del amor de los niños” Gary Chapman y Ross Campbell M.D. Editorial UNILIT
“Cómo criar un niño de voluntad firme” Dr. James Dobson Editorial UNILIT

Juan Eduardo M.

Leave a Reply