¿Qué hacer con nuestros jóvenes alcoholicos?
Hoy buscaba material en Internet para realizar un trabajo de redacción y en ese momento de pronto apareció a mi lado uno de los lideres de la iglesia, y me pregunto si conocía algún relojero dentro del barrio donde nosotros vivimos .Comencé por buscar al interior de una pagina donde aparecen varios negocios de diferentes rubros con propagandas muy atractivas, pero lo que mas me llamó la atención, es la cantidad de botillerías que existen en un radio no muy extenso, comparado con los colegios del sector, pareciera que el mensaje que se pretende ilustrar, es que existen tantos negocios de licor como pizarras para la comunidad.
No es raro ver en mi sector adolescentes y niñas de corta edad, deambular por las calles los fines de semana a altas horas de la noche, con botellas de licor y cajas de vino. Me ha tocado ver jóvenes muy temprano por la mañana, gritándose groserías entre ellos y chicas discutiendo y agrediéndose, verbal y físicamente, sin ningún temor a las consecuencias y sin ningún respeto por la integridad de ellas mismas. Pareciera que hemos formado una sociedad donde nuestros jóvenes parecen no tener destino. ¿Cual debiera ser nuestro rol como padres? ¿Ser más estrictos? ¿Conversar con ellos? ¿Aconsejarlos?
A causa de mi trabajo tuve la oportunidad de contratar un joven de estas características, el cual laboró conmigo durante los meses de verano, como vivía cerca mío lo llevaba todas las mañana. Durante los trayectos en que anduvimos juntos conversamos mucho, a través de los diálogos que tuvimos, me pude dar cuenta de la carencia de afecto que había en él, también descubrí, lo lejos que habían estado sus padres, debido a esto comencé lentamente a aconsejarlo, a través de la palabra de Dios.
Durante el tiempo que estuvimos juntos, su cambio resultó altamente significativo, pronto era otro, con una actitud claramente diferente hacia su entorno y las demás personas.
¿Acaso es Cristo la respuesta para la vida de estos jóvenes? Definitivamente si, es El quien puede examinar y ver lo que hay en nuestra vida interior, si lo dejamos actuar, puede cambiarnos y darnos ¡vida de verdad!
Autor: Jorge Gatica Pinilla
